Frente el calor, protección en el trabajo
El calor ha llegado a prácticamente todos los rincones de España. Ya en muchas zonas como en Andalucía, se han empezado a concentrar los horarios para que los trabajadores desempeñen su trabajo con seguridad. Con la llegada del periodo estival se acrecientan los riesgos para la seguridad y salud de las personas trabajadoras derivados de la exposición a temperaturas elevadas, como consecuencia fundamentalmente de la prestación de servicios al aire libre o en entornos laborales calurosos, que suponen un incremento del estrés térmico con consecuencias adversas para la salud y que, en situaciones extremas, pueden causar la muerte. La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en un informe de hace escasas semanas, señala que la seguridad de más del 70% de los trabajadores en el mundo está en riesgo por el cambio climático. España no se salva. El calor se ha convertido en un factor de riesgo. De hecho, según el modelo matemático de MACE, durante el verano de 2023, se registraron 18 días de calor extremo y 5.028 muertes, de las que la casi mitad se dieron en días de calor desmesuradamente alto (‘excesivo’). El año pasado fue el tercero con mayor mortalidad atribuible al calor excesivo, después de la ola de calor de 2003 y el verano de 2022.
